

Cocinar con leña durante años ha significado para cientos de familias rurales convivir con humo constante, enfermedades respiratorias y afectaciones ambientales silenciosas. Para transformar esa realidad, la Gobernación de Caldas, a través de la Secretaría de Medio Ambiente, en alianza con el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (FENOGE) y las administraciones municipales, continúa llevando soluciones sostenibles a las comunidades más vulnerables del departamento mediante el programa “Estufas que Transforman: Colombia Cero Humo”.
La estrategia, que avanza en cinco municipios caldenses, busca mejorar la salud de los hogares rurales, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y promover prácticas más sostenibles en zonas donde el fogón de leña sigue siendo una necesidad cotidiana.
Desde su puesta en marcha en 2025, el programa abrió convocatoria para familias de los estratos Sisbén A y B que utilizan fogones de leña en municipios priorizados. Tras el proceso de postulación, caracterización y visitas técnicas, 77 familias ya firmaron sus actas de compromiso en Neira (21), Chinchiná (21), Aranzazu (17), Palestina (11) y el corregimiento de Montebonito, en Marulanda (7). En las próximas semanas, la estrategia llegará también a La Dorada, Viterbo y Riosucio, como parte de la meta de cobertura en 14 municipios del departamento.
La secretaria de Medio Ambiente de Caldas, Paola Andrea Loaiza Cruz, destacó que esta iniciativa va más allá de la entrega de tecnología. “Esta estrategia no solamente está pensada en la sustitución de fogones, sino también en reducir los impactos ambientales generados por las emisiones de gases de efecto invernadero, un lineamiento que establecemos en el Plan Integral de Gestión de Cambio Climático”, señaló.
El trabajo articulado entre la Gobernación, FENOGE y las alcaldías municipales ha sido fundamental para garantizar que el beneficio llegue a quienes realmente lo necesitan. El proceso ha incluido caracterización social, verificación en territorio y jornadas de socialización con las comunidades seleccionadas.
Marcela Quiroga, profesional social de FENOGE, explicó que cada etapa ha sido clave para asegurar transparencia y efectividad en la implementación del programa, permitiendo una intervención ajustada a las realidades de cada hogar.
Desde los territorios, la llegada de estas estufas representa una transformación profunda. El alcalde de Marulanda, Leonardo Giraldo Botero, resaltó el impacto positivo para las familias rurales. “Es un apoyo muy grande, porque sabemos el compromiso que tenemos con el medio ambiente, pero también con nuestros habitantes, para que puedan tener una mejor calidad de vida”, afirmó el mandatario.
Para Sandra Jiménez, beneficiaria del municipio de Chinchiná, el programa significa bienestar para toda su familia. “Llevo más de 10 años cocinando con leña. Esta nueva estufa me va a ayudar bastante; es un regalo muy hermoso para las personas de las veredas. Nos sirve para la salud, para el medio ambiente y hasta para los animales”, expresó.
Con esta estrategia, Caldas avanza hacia un modelo de desarrollo rural más sostenible, donde la salud, el bienestar social y la protección ambiental se convierten en una misma apuesta. El objetivo final será beneficiar a 389 familias en todo el departamento, consolidando una transformación real en los hogares rurales y aportando al cumplimiento de metas climáticas y sociales.
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Paola Andrea Loaiza Cruz, secretaria de Medio Ambiente de Caldas
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Marcela Quiroga, profesional FENOGE
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Leonardo Giraldo Botero, alcalde de Marulanda Sandra Jiménez, beneficiaria del programa
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Sandra Jiménez, beneficiaria del programa
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Francisco José Buitrago y Magnolia Murillo, beneficiarios Aranzazu


