


La Gobernación de Caldas avanza en las acciones para la recuperación del edificio de la Licorera, afectado tras el sismo registrado el pasado 10 de agosto. En esta primera etapa se adelantan trabajos de primeros auxilios y apuntalamiento, fundamentales para reducir los riesgos existentes y preparar la edificación para las siguientes fases de intervención.
Los trabajos iniciales están orientados al retiro controlado de elementos estructurales y no estructurales que se encuentren sueltos, inestables o que puedan representar un riesgo para las personas que ingresen al inmueble o transiten por sus alrededores. Entre estos elementos se encuentran revoques, cornisas y muros de mampostería afectados.
Debido al carácter patrimonial de la edificación, estas actuaciones se desarrollan bajo las disposiciones y autorizaciones correspondientes del Ministerio de Cultura con el propósito de garantizar que las intervenciones necesarias para su seguridad sean compatibles con la conservación de sus valores arquitectónicos y patrimoniales.
“Una vez sean retirados los elementos que representan riesgo, continuará el apuntalamiento de los componentes estructurales que presentan afectaciones. Esta medida permitirá estabilizar temporalmente las zonas comprometidas y generar condiciones para avanzar hacia una evaluación más detallada de la edificación”, indicó el secretario General, Juan Manuel Marín.
Estudios definirán el reforzamiento estructural
La siguiente etapa contempla la realización de estudios de vulnerabilidad sísmica, mediante los cuales se establecerán las condiciones actuales del inmueble y las intervenciones necesarias para su actualización frente a los requerimientos de la normativa sismorresistente vigente.
Este proceso también contempla la refuncionalización de los espacios interiores y su articulación con estudios eléctricos e hidrosanitarios. El propósito es que la recuperación no se limite a atender los daños ocasionados por el sismo, sino que permita proyectar espacios con mejores condiciones arquitectónicas, técnicas y funcionales para el desarrollo de las actividades institucionales.
De esta manera, la recuperación del edificio de la Licorera se desarrollará por etapas: primeros auxilios, apuntalamiento, estudios de vulnerabilidad, definición y ejecución del reforzamiento estructural y refuncionalización de sus espacios. Todo esto manteniendo como prioridades la seguridad de las personas y la protección de este inmueble patrimonial.
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Secretario General de Caldas, Juan Manuel Marín. / Juan David Muñoz, arquitecto.


